Ni una menos

Este 2017 nos sorprendió a todos duplicando ya en el mes de enero la cifra de feminicidios. Cruentos y salvajes nos impresionan por su crueldad y nos interpelan a todos y todas. Una sociedad que se cree no violenta. La Coordinadora de Feminismos del Uruguay convoca desde hace dos años, porfiadamente, al “Ni una menos”, marchas de mujeres de todas las edades que denuncian “el sistema patriarcal y capitalista,(que) sostiene y reproduce las condiciones para que todos los días nos violenten, nos golpeen, nos violen y nos maten”. Y, “para reivindicar que nuestras vidas son parte de nuestra autonomía, que nuestros cuerpos no son mercancía, que el capital nos margina; que somos mujeres, que somos personas, que no somos territorios de dominación”.

Avergüenza que se deba reivindicar, en pleno Siglo XXI, “que somos personas”, por eso, cada uno desde su lugar, habrá de demostrar que lo sabe y que rigen para nosotras los mismos derechos que para todos. Ayer era una oportunidad de acompañarlas.

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En el Día de la Mujer, mi vieja

Cuando mi viejo era perseguido durante las huelgas bancarias de 1968 y 1969, ella se juntaba con las esposas de los demás presos, los buscaban en los cuarteles y golpeaban las puertas de cuanto jerarca les pudiera informar sobre su paradero. Años después, cuando los militares lo secuestraron y lo  desaparecieron del todo, aunque ya estaban divorciados, buscó al padre de sus hijas por cielo y tierra, y otra vez se volvió a juntar con su amiga Violeta Malugani, con Luz Ibarburu, con María Bellizzi, con María Esther Gatti “a tomar el té”, forma elíptica de invitarse unas a otras a través de teléfonos pinchados y escuchas dictatoriales para protestar y denunciar por nuestros familiares desaparecidos. Siempre tuvo ovarios. Y los sigue teniendo ahora para defender, a la vejez, su derecho al libre albedrío y a decidir sobre su vida sin interferencias de nadie.

Visita a Playa Verde marzo 2017 3

“Hijas de Vidriero” en el Parlamento

Con el Colectivo de fotógrafas En Blanca y Negra inauguramos ayer la muestra itinerante “Hijas de Vidriero” en el Anexo del Parlamento. Desde el 1 de mayo de 2016 en que realizamos una intervención urbana en la Plaza de los Mártires de Chicago, ambas, la intervención urbana y la muestra itinerante, han recorrido barrios y ciudades, la mayoría de las veces a solicitud de mujeres, integrantes de comisiones de género, que identificadas con la idea de deconstruir su propia invisibilidad o la de sus compañeras, pedían mostrarlas. Salto, Rivera, Casavalle, Goes fueron algunos de los puntos donde mostramos nuestro trabajo.

En este mes de la mujer, en un momento de fortalecimiento de la lucha contra la discriminación y la desigualdad, volvemos a presentar las fotografías de este conjunto de mujeres trabajadoras que afines con nuestros propósitos prestaron su imagen con la esperanza de aportar un grano de arena a las grandes luchas de las mujeres en el mundo.