“Cosa de Mujeres”

Intervención Urbana en la Plaza Independencia

“Cosas de mujeres” es un proyecto fotográfico consistente en una intervención urbana de 43 gigantografías, impresas en vinilo autoadhesivo, que fueron colocadas en el entorno del Mausoleo de Artigas el 6 de noviembre y permanecerán allí hasta fin de mes. Se realizó en el marco del mes dedicado a la lucha contra la violencia de género en el entendido de que la desigualdad es su principal generadora. Cada una de las fotografías ha sido acompañada por un texto colocado al costado de la misma en el que la fotografiada manifiesta cuáles son las primeras medidas que tomaría si accediera al gobierno. En la selección, fueron excluidas aquellas mujeres que por ser militantes políticas, efectivamente pudieran ser candidatas a cualquier cargo de gobierno en las próximas elecciones de tal manera de que la muestra tuviera un carácter cultural y no político partidario. El segundo criterio de selección con el que nos manejamos las fotógrafas que integramos el Colectivo En Blanca y Negra  fue abarcar las diferentes edades, etnias, orientación sexual, profesiones u oficios y nivel económico de la población femenina uruguaya. Descontando estos dos criterios, cada una tuvo la libertad de elegir a quién fotografiar.

Para su ejecución, el proyecto contó con el apoyo de Cotidiano Mujer, el Municipio B, el Centro de Fotografía de Montevideo, la Asesoría para la Igualdad de Género de la Intendencia de Montevideo, la Bicameral Femenina, la Red de Equidad y Género del Municipio B y el Taller Aquelarre. También fue declarado de interés departamental por la Junta Departamental de Montevideo.

Nos proponíamos naturalizar la idea de que una mujer es presidenciable, lograr que más mujeres se postulen a los más altos escaños de la actividad política, fomentar la confianza de la ciudadanía en la capacidad de conducción de las mujeres y estimular el ejercicio integral de nuestra ciudadanía, visto que actualmente, en los hechos, somos electoras pero no elegibles.

Entendemos que en la actualidad, las mujeres ejercemos una ciudadanía parcial. Si bien no tenemos limitaciones legales para ser elegibles a los principales cargos del país, tenemos enormes limitaciones culturales. Algunas emanan de la división sexual del trabajo por el que las mujeres tendríamos “diferencias naturales” con los hombres y estas nos hacen más apropiadas para las tareas de cuidados y subalternas que para las tareas de gobernanza o liderazgos. Otra razón surge del llamado “techo de cristal”, aunque estadísticamente egresamos con mejores calificaciones de la universidad, sin embargo a la hora de promover a los altos cargos de las instituciones públicas y privadas, los que llegan primero son los hombres que al mismo tiempo luchan denodadamente por mantener esa situación de privilegio. También existe el prejuicio de que a las mujeres no les “interesa” y muchas, convencidas de que eso es así, lo dicen. Otro prejuicio es que muchas y muchos consideran que las mujeres deben acceder a cargos políticos por sus propios medios y capacidades. O sea, entienden que si las mujeres no accedemos a los primeros cargos es porque no lo merecemos. Esta visión niega la necesidad de políticas proactivas dentro de los partidos políticos, desde el Estado y desde la cultura.

Estas razones motivaron que para el 2014 se aprobara una ley de cuotas que garantizaba el 30% de los lugares a las mujeres. Norma que, recientemente, se extendiera sin fecha límite. Así y todo muchas de las elegidas tuvieron que ceder sus lugares a los hombres que las seguían en las listas por acuerdos previos. Sin embargo, esta ley permitió que el 20% de las bancas estuviera ocupada por mujeres. Algo nuevo en las elecciones de 2014  fue que por primera vez hubo una precandidatura femenina a la presidencia. También en los últimos tiempos ha habido mujeres que se postularon para ser secretarias generales en sus propios partidos. Sin embargo, en una población que se distribuye equitativamente entre hombres y mujeres, una participación política de un 20% sigue siendo insuficiente. Un debe de nuestra democracia es que el 50% de los cargos estén ocupados por mujeres y que estas accedan a la presidencia de la república. Entonces seremos una verdadera democracia.

Adriana Cabrera Esteve

Cosa de Mujeres / intervención urbana

Desde el 6 al 30 de noviembre estuvo instalada en la Plaza Independencia la intervención urbana “Cosa de Mujeres” realizada por el Colectivo de Mujeres Fotógrafas En Blanca y Negra que integro junto a Ana Casamayou, Estela Peri, Lilián Castro y Sandra Araujo. Aquí subo algunas fotografías del proceso de instalación y permanencia de la misma.

“Hijas de Vidriero” en el Parlamento

Con el Colectivo de fotógrafas En Blanca y Negra inauguramos ayer la muestra itinerante “Hijas de Vidriero” en el Anexo del Parlamento. Desde el 1 de mayo de 2016 en que realizamos una intervención urbana en la Plaza de los Mártires de Chicago, ambas, la intervención urbana y la muestra itinerante, han recorrido barrios y ciudades, la mayoría de las veces a solicitud de mujeres, integrantes de comisiones de género, que identificadas con la idea de deconstruir su propia invisibilidad o la de sus compañeras, pedían mostrarlas. Salto, Rivera, Casavalle, Goes fueron algunos de los puntos donde mostramos nuestro trabajo.

En este mes de la mujer, en un momento de fortalecimiento de la lucha contra la discriminación y la desigualdad, volvemos a presentar las fotografías de este conjunto de mujeres trabajadoras que afines con nuestros propósitos prestaron su imagen con la esperanza de aportar un grano de arena a las grandes luchas de las mujeres en el mundo.

“Hijas de Vidriero” desde el estrado

1 de Mayo

Intervención urbana “Hijas de Vidriero” del colectivo de mujeres fotógrafas “En Blanca y Negra” vista desde el estrado durante el acto del PIT-CNT con motivo del 1 de Mayo de 2016.

Hijas de Vidriero

Comunicado de Prensa

Durante el mes de mayo estará instalada en la Plaza “1 de Mayo” la intervención urbana “Hijas de Vidriero” consistente en quince gigantografías de mujeres trabajadoras. Se trata de una producción fotográfica del Colectivo En Blanca y Negra, integrado por cinco mujeres fotógrafas, Sandra Araujo, Adriana Cabrera Esteve, Ana Casamayou, Lilian Castro Soto y Estela Peri.

La misma tiene como objetivo ayudar a deconstruir la invisibilidad de la mujer en la sociedad uruguaya desde una perspectiva de género. Siendo la mujer el cincuenta por ciento de la población, esto muchas veces no se ve reflejado en los diferentes relatos de nuestra historia ni en el reconocimiento social y/o profesional.

Al mismo tiempo, crear espacios de reflexión en los espacios públicos, buscar lugares de diálogo entre el arte, la ciudad y su gente, son formas de democratizar la cultura y la ciudad. A ello contribuyen las intervenciones urbanas como esta. A hacer visible lo que a fuerza de costumbre se tornó invisible. Hijas de Vidriero se propone poner en diálogo la inequidad de género con la imagen y el escenario donde se produce. Exponer en un espacio no convencional supone rescatar e interpelar ese lugar y sus símbolos.

Es en la Plaza de los Mártires de Chicago, en el acto del Día de los Trabajadores, en una jornada emblemática de lucha obrera, donde esta intervención urbana pone de manifiesto a las mujeres trabajadoras en las más diversas áreas.

Si bien las mujeres cumplen una gran cantidad de roles en la sociedad y la inequidad de género aparece de muchas formas, la reivindicación de la mujer trabajadora es un aspecto medular de su visibilidad pendiente.

Contactos:

Sandra Araujo: 099 125 405

Adriana Cabrera Esteve: 099 535 754

Ana Casamayou: 098 625 350

Lilian Castro: 094 131 778

Estela Peri: 099 115 571

Dirección electrónica: colectivoenblancaynegra@gmail.com

Página web: http://www.enblancaynegrablog.wordpress.com