Memorias

La ciudad no cuenta su pasado, lo contiene como las líneas de una mano, escrito en las esquinas de sus calles, en las rejas de sus ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos, en las astas de las banderas, cada segmento surcado a su vez por arañazos, muescas, incisiones, comas.
La ciudad no está hecha de esto, sino de relaciones entre las medidas de su espacio y los acontecimientos de su pasado.
Con aquellas ausencias tuve ante mí las dimensiones reales de mi soledad y una muestra de cómo las decisiones de la Historia pueden meterse por las ventanas de unas vidas y devastarlas desde dentro.

Los textos son de Leonardo Padura e Ítalo Calvino