Aborto: Quién decide, qué decide y por quién decide

Por Adriana Cabrera Esteve*

Es curioso que la campaña en contra de la Ley Nº 18.987 o de Interrupción Voluntaria del Embarazo se base en el viejo eslogan publicitario de los plebiscitos: votar para que el pueblo decida. Más que curioso resulta demagógico o expresamente manipulador. ¿Por qué? Porque por primera vez una ley sobre salud sexual y reproductiva le da a la ciudadanía la potestad de decidir. Y así lo expresa al decir “El equipo interdisciplinario, actuando conjuntamente, deberá informar a la mujer de lo establecido en esta ley, de las características de la interrupción del embarazo y de los riesgos inherentes a esta práctica. Asimismo, informará sobre las alternativas al aborto provocado incluyendo los programas disponibles de apoyo social y económico, así como respecto a la posibilidad de dar su hijo en adopción.

En particular, el equipo interdisciplinario deberá constituirse en un ámbito de apoyo psicológico y social a la mujer, para contribuir a superar las causas que puedan inducirla a la interrupción del embarazo y garantizar que disponga de la información para la toma de una decisión consciente y responsable”. Por si fuera poco la ley establece un plazo de cinco días de reflexión, plazo mayor al clásico período de veda preelectoral para decidir los destinos de nuestra ciudadanía.

Era por tanto, esta posibilidad de decidir seria y responsablemente lo que la legislación anterior prohibía obligando a mujeres y también a hombres, a buscar soluciones clandestinas ante problemas que el Estado invisibilizaba. Clandestinamente, los pobres abortaban como pobres, o en condiciones inadecuadas, y los ricos abortaban como ricos o en condiciones de higiene, con instrumental estéril, con profesionales formados por la Universidad de la República, que cobraban por dicho procedimiento. Y los que no eran ricos, pero sí conscientes de los riesgos sanitarios, solicitaban préstamos a padres, tías o abuelas para salir del paso. Es decir, el aborto era motivo de comercialización y lucro. Existía así, un mercado como único regulador: el mercado del acto médico clandestino. Y como en todo mercado no controlado, el aborto se daba en mayor número ya que las mujeres o las parejas accedían a él sin mediar ni el asesoramiento, ni la contención psicológica, ni la oferta de alternativas posibles como la adopción. De parte del usuario, estaba la urgencia, y de parte del profesional o seudo profesional, el “click caja”.

¿Se evitaban los abortos? No.

¿Disminuía así el número de abortos? No.

Según una investigación realizada por Fabián Rodríguez y publicada en “Iniciativas Sanitarias”, libro compilado por Leonel Briozzo en 2007, el 22% del total de embarazos terminaban en abortos provocados, de ellos, la mitad eran abortos inseguros o realizados en condiciones inadecuadas.

¿Estos abortos dejarían de realizarse si no existiera la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo? No.

Para empezar porque estos datos son anteriores a la ley. Pero además porque los que no están especulando electoralmente con este referendum y realmente desean evitar los abortos, deberían saber que en los países en los que la interrupción del embarazo está despenalizada el número de abortos, luego de un ascenso probablemente debido a un mejor registro, disminuyó drásticamente. Según la misma fuente existen veinticinco países que habían legalizado el aborto entre los años 1975 y 1996 y que cuentan con estadísticas aceptables que demuestran que el número de abortos experimentó un descenso sostenido luego de despenalizado. Y cito: “Al contrario de lo que podría pensarse, la introducción de legislaciones liberales que se acompañan de cambios en el sistema de atención integral de la mujer transversalizados por políticas a favor de los derechos sexuales y reproductivos, tiene un efecto de disminución en el número de abortos, como sucedió en  Francia e Italia”.  La evidencia científica indica entonces que si alguien quiere disminuir el número de abortos, debe sin lugar a dudas, despenalizarlo. Ese debería ser el punto de consenso. Como fue el punto de consenso para los parlamentarios que votaron la ley y que expresaron la voluntad de la ciudadanía luego de un laborioso debate de décadas. Por eso, el 23, nos quedaremos en casa. Para que amparados en la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, las uruguayas y los uruguayos podamos decidir sin miedo.

*Escritora

Publicado en La República

8 thoughts on “Aborto: Quién decide, qué decide y por quién decide

  1. ES MÁS CÓMODO QUEDARSE EN CASA Y QUE VARIOS ABORTOS FRUSTADOS QUE ESTÁN EN EL PARLAMENTO DECIDAN. VAMOS A VOTAR Y EXIGIR UNA LEY COMO PARA EL PUEBLO. NI MORAL NI POLÍTICAMENTE EL ABORTO DEBE LIBERARSE EN UN URUGUAY QUE ES UN PAÍS DE VIEJOS.

    1. Nuestro problema demográfico es una cosa y la despenalización del aborto, otra. Tampoco creo que la respuesta a una consulta popular sea un asunto de comodidad, ni que sea necesario insultar a nuestros representantes en el Parlamento. Podemos intercambiar opiniones con respeto.

  2. este comentario es disparatado con la ingenuidad de su autora.Pues la ley que se plebiscita pone tantas trabas judiciales que las mujeres de pocos recursos no están en condiciones de solventar los gastos del proceso , tributos más los honorarios profesionales para solicitar la autorización judicial que la ley prevé.. En consecuencia con esta ley continuarán los abortos clandestinos con riesgo de vida para el feto o cigoto ( ser vivo ) y de la madre , por eso el domingo iré a votar contra una ley impensada y mas política para r
    recaudar votos que en defensa de la salud de la mujer y su embrión.

    1. Hola Enrique, me parece que no estás muy bien informado sobre cómo funciona la aplicación de la ley. Quizá sea mejor informarte. No digo que no haya carencias pero en todo caso no están en la ley. Saludos y gracias por tu opinión. Lo más importante de estas consultas es que todos nos preocupemos por el bien público.

  3. he escuchado en reiteradas oportunidades el argumento de que “en tales y cuales países, donde el aborto es legal, la cantidad de abortos ha disminuido”, Ahora, me pregunto, está comprobado que en esos países el aborto disminuyó POR LA EXISTENCIA DE UNA LEY QUE LO DESPENALIZÓ? o, en realidad (no lo sé, si alguien lo sabe, le agradezco compartirlo) es que esos países ADEMÁS DE LA LEY tienen, primero y antes que todo educación sexual desde la primera infancia y durante toda la educación formal, por ejemplo. Programas y proyectos que contengan y den soporte a las madres que deciden dar a luz así como procesos de adopción más ágiles?? (ninguna de las cuáles existen en Uruguay). Porque si es así, ese paralelismo de: “como allá disminuyó con la despenalización, acá también”, es una falacia.

    1. Carolina,
      creo que tenés razón, no alcanza con despenalizar el aborto. Hace falta también un sistema coordinado, interinstitucional que dé apoyo a la mujer embarazada. Algo de eso se empezó a crear con la Ley de Salud Sexual y Reproductiva de la que Tabaré vetó los artículos referidos al aborto. Pero el resto, la obligatoriedad de brindar educación sexual por parte del sistema de salud y el sistema educativo siguen en pie. Es más, el año pasado se firmó un convenio interinstitucional al respecto. La normativa está, ahora hay que ver cómo evoluciona. Es una construcción que requiere de muchos protagonistas, desde los vecinos que tienden a estigmatizar cualquier situación que no comparten hasta los funcionarios que deben prepararse para continentar en vez de juzgar. El sistema de adopciones también es un capítulo. En realidad creo que el paralelismo con las mejores experiencias lo tenemos que crear entre todos. Poniéndole el hombro a una sociedad más equitativa, más solidaria y menos punitiva.
      Saludos

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s